Teles más grandes, casas más pequeñas: ¿cómo afecta a nuestros ojos y a nuestro cuello?

Los asientos de primera fila en el cine suelen ser los últimos en venderse. La experiencia de ver desde allí una película, especialmente en las salas más antiguas, no suele ser muy agradable: hay que flexionar el cuello para ver la pantalla y, al estar demasiado cerca, no podemos ver todo el conjunto de la imagen a la vez. Ahora que los principales fabricantes de televisores usan como gancho la posibilidad de convertir nuestro salón en una sala de cine, ¿es posible que si no tenemos en cuenta la distancia a la que vamos a poder situarnos de la pantalla acabemos de nuevo como en esa temida primera fila?

Seguir leyendo

Los expertos recomiendan situar la pantalla a una distancia que nos permita verla sin necesidad de mover la cabezaRead More

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.